El proyecto presentado en el Concejo Deliberante de la Capital crea un régimen excepcional para familias y trabajadores municipales. Prevé quitas de intereses y capital a cambio de cancelar las deudas y trasladarlas a la Caja de Crédito, con condiciones más flexibles.
Una propuesta busca que la Caja de Crédito Municipal intervenga para cancelar deudas de familias de la Capital con bancos, mutuales y hasta prestamistas particulares, para luego refinanciarlas en condiciones más accesibles. El proyecto establece quitas que pueden llegar al 25% del capital, además de la eliminación de los intereses adeudados, y plantea un régimen excepcional que tendrá una vigencia de 12 meses, prorrogable por un año más.
Gustavo Aguirre explicó que se trata de un “régimen excepcional y transitorio de alivio financiero para las familias de la ciudad y los trabajadores municipales”.
La iniciativa parte de un diagnóstico sobre el sobreendeudamiento. Aguirre sostuvo que “más de 7 millones de argentinos están sobreendeudados” y describió situaciones en las que “se sacan créditos para pagar otros créditos y se va generando una bola de nieve”.
El mecanismo contempla distintos niveles. Para quienes adeudan dinero a la Caja de Crédito Municipal se prevé una reestructuración. En los casos de bancos y mutuales, el acreedor debería aceptar una quita mínima del 20% entre intereses y capital para que la Caja cancele el préstamo y el vecino pase a deberle al municipio.
El capítulo más sensible es el de los prestamistas particulares. Allí se exigiría acreditar la deuda mediante transferencias bancarias, verificar el monto real y renunciar a todos los intereses y hasta un 25% del capital. Además, quedarían excluidos quienes hayan comprado carteras de deudas.
“La caja tampoco está para financiar a usureros”, advirtió Aguirre, quien remarcó que el programa tendrá controles de la Fiscalía Municipal y contemplará incluso las deudas judicializadas.
El concejal aclaró que “no busca regalarle la plata a nadie”: el objetivo es trasladar la deuda a la Caja, que cobraría posteriormente con plazos y tasas más flexibles. Los montos máximos de los nuevos créditos todavía no están definidos y quedarán sujetos a la reglamentación y a la capacidad financiera municipal. Además, especificó que, una vez cancelada la deuda original, el vecino pasaría a tener un nuevo crédito con la Caja, con plazos que podrían extenderse a 24, 36 o 48 cuotas, según lo que determine el organismo.
“Es excepcional, es municipal y es transitorio”, resumió Aguirre sobre el alcance de la iniciativa, que ahora deberá ser analizada en comisión.

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